La Trazabilidad en el área Alimentos nace como una necesidad a partir del concepto "De la Granja al Plato" (o "de la Granja al Tenedor") que prima a nivel mundial después de varios problemas, en Europa principalmente, por comercialización de alimentos contaminados (Ej.: Vacas locas / Dioxinas en pollos / Otros) lo que les obligó a instaurar una Autoridad Alimentaria, un Libro Blanco de los Alimentos y otras acciones.
Estas acciones, directa o indirectamente pasan por procesos analíticos y toda vez que se rotule un alimento en término de concentración de sus componentes o de certificaciones para el comercio internacional, el concepto metrológico está inserto tácitamente.
La analítica cuantitativa de hoy no se acepta si no se le asocia la incertidumbre a las mediciones. Por ejemplo, la Rotulación Nutricional exigida por el FDA (EE.UU.) implica una analítica más específica que una rotulación proximal (%) de los componentes (Ej.: humedad, grasa, cenizas, proteina, etc.) como lo son oligoelementos, vitaminas, esteroles y otros, a los que se les atribuyen propiedades más que nutritivas o de reconstitución, que le pueden impartir al alimento en particular, la clasificación de "Alimento Funcional", pues para demostrarlo, además de las propiedades farmacológicas que puedan aportar determinado(s) componente(s), se deben cuantificar.
En cuanto a conocer de dónde proviene un alimento (producto) en particular, la Trazabilidad es importante para las acciones inmediatas, preventivas, correctivas o paliativas por un determinado problema como puede ser un contaminante químico o biológico o la baja concentración de un componente declarado en la rotulación.
Dado lo mencionado, es clara la importancia de la trazabilidad alimentaria, pero también es que usted se mantenga informado, ya sea productor, exportador o representante de los consumidores; para esto sugerimos que visite los siguientes enlaces europeos:
Dr. Manuel Lladser Prado
División Metrología
Instituto Nacional de Normalización